24 October 2022 à 20:00
Mi termometroSe me ha ocurrido escribir sobre este tema bajo la frustración y el malogro, al ver como el mundo ha evolucionado, inventando, creando, produciendo y obligándonos, claro al consumo no necesitado y a los desechos.Mi hija dotada de una familia bastante amplia de por sí, compila una larga cuantidad de termómetrostal como termómetro digital de oído, termómetro clínico Beurer Falabell, el famoso termómetro infrarrojo Jumper utilizado en los hospitales., el RX517 Jumbo Fever Digital, para uso oral, rectal, bajo el brazo con recuperación de memoria etc.Desgraciadamente la mayoría están averiados, por ejemplo hay que cambiar las pilas, termómetro de mala calidad, el digital no siempre es legible, los que se aplican en el oído, aun hay que cambiar las cápsulas de plástico y mismo así, no refleja la temperatura adecuada después de varias pruebas. Se acumulan unidades y unidades, luego tenemos las de bebes, de adolescentes y por supuesto las de la tercera edad. El precio de las pilas es casi el de la unidad.En mi época, un toque de mano en el frente satisfacía para detectar el nivel de temperatura y si era alto, pues entonces se administraba una toalla bien mojada, la cual se aplicaba en la frente o en el torso al fin de reducir la temperaturaSin embargo, el que yo uso es el termómetro de mercurio, después de agitarlo fuertemente hasta la rayita de los 35 grado, y una vez introducido en la boca, en cuanto unos 3 minutos, se obtiene la temperatura correcta. El costo es bastante económico y el resultado exacto**. Yo odiaba cuando mi mama me lo introducía en el trasero.**
5
Reactions
0
Comments
0
Shares
0
Views