Recordar es VivirEl Uslero o FUSLERO de mi abuelitaEn su pequeño cuarto, justo al rincón, bajo una ventana, de vidrios azulejos, existía una vieja mesa de pino. En su cajón se hallaba, cucharones, coladores y claro ese magnífico Uslero llamado también (fuslero). Era el momento de amasar. En primer lugar, se solicitaba trabajar** **en un espacio perfectamente limpio y una superficie sólida. Las manos tenían que estar perfectamente limpias. Al principio mi abuelita mezclaba los ingredientes** **en** **un bol, con una cuchara de madera.Una vez que estaba bien mezclado era el momento mágico de empezar a amasar con, sus manos un poco esqueléticas, observando así yo, sus sobresalientes venas. Mi abuelita desparramaba la masa encima la mesa, convirtiéndola en una especie de bola, Al ver que se le pegaba mucho a las manos, añadía un poco de harina. Admiraba como le daba unos golpes en la mesa para que se compactara y la harina échese efecto.Pasados un par de minutos era el momento de amasar de verdad**. **Mi abuelita cogía la bola** **dándole así distintas formas como si se tratase de plastilina moldeable. Luego extendía sobre la tabla un poco de harina para evitar que la masa no se quedase pegajosa.Allí aplicaba el uslero de todos los lados estirando y extendiendo circularmente, horizontalmente, verticalmente la masa, formando así una capa fina.Era cuando my abuelita, utilizaba un cortador circular metálico, formando dos formas radiales en la cual en uno de ellos con el dedal de cocer, ese útil tan ingenioso, perforaba en el centro un orificio al fin de aplicar ese confitura de freza o de arándano.Es así que ese uslero también, conocido como rodillo, era el utensilio tan infaltable en la cocina el cual ha sido pasado de generación a generación aunque a veces, malogradamente, y sádicamente fue de uso para castigos.