Shabat shalom u meboraj les desho un cuento enmuebo.Para Cuauhtémoc Molina MonroyEL NIÑO CARACOL- UNA MEMBRANZAMe fi a muddear tempero; tuvi un día muy movido, el día siguiente tenía scuela tempero y no quería estar ḥalkeada. Asu, caí en la cama como un trompo.No fetneí nada ḥatta que me alevanti y salí fera a ĵuwuar a la cuerda.Por el rabillo de mi oĵo deresho vi una forma aculucada en el escalón de la cuerta de una cazza; creoy que era un niño. Me parecía que tenía unos siete años; como mi; el pibe permanecía doblado en si mismo como un caracol en su concha o un bebé en el vientre de su madre bushca cayentura.Sartí y sartí; mis chanclas resonaban en el pavimento con un Click! Zap! Click Zap!.El ruido despertó la atención del niño. Se enderezo dabagar dabagar como una tortuga saca la cabeza por el fekrón; meneó sus rizos como para husmear si no había peligro, fetneó y 'ad me miró.Su mirada era curiozza y a la vez algo incrédula; cerraba y fetheaba sus como para decidir que hazer, disho estonces con una sorriza luminosa:¿¡ Cuedoy sartar contigo?!; ¡Nuncua lo hizi!; ¿¡Me ambbezzas?¡Claro que sí!- le dishi- ¡Me alegroy muncho que quieres ambezzarte; ¡Ven! ponte enfrente de mí y haz lo que hagoy. Asu, sartamos un buen tiempo y le llamaron pa cenar. Mos despedimos con un ḥatta mañana.¡Niña! ¡A niña!, ¡Dispierta hiĵita me llamaba auelita; no pareste de menearte y sartar.! ¿¡Yaklabás!?,¿¡ tuviste una pergadía?!. ¡ Es tiempo de ir a la scuela!.Correcciones de estilo por Cuauhtémoc Molina Monroy